por Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual. Valparaíso
Ante el brutal asesinato cometido, ante la injusta partida de Daniel Zamudio, hoy las mujeres feministas queremos nuevamente manifestar nuestro repudio total y radical a esta sociedad patriarcal y neoliberal, que fomenta el odio hacia lo distinto, que sanciona y estigmatiza todo comportamiento, idea o sentir diferente. Rechazamos también que la dolorosa agonía y posterior muerte de Daniel, quede encapsulada en un mero hecho noticioso, que pretende sensibilizarnos de manera superficial mientras genere audiencia; bien sabemos que en poco tiempo más, los mensajes de respeto caerán en el olvido porque la entretención enajenante es la que vende.
Así como el cuerpo de Daniel fue violentado, también existen otros cuerpos padecieron el odio. Mónica Briones Puccio fallecida el año 1984, considerado uno de los primeros crímenes lesbofóbicos en Chile, Moira Donaire González, transexual que murió un 5 de marzo del año 2007 tras recibir múltiples heridas. Estos son solo algunos ejemplos de la violencia patriarcal, violencia que también es la causa profunda de los innumerables feminicidios, que cada 25 de noviembre denunciamos una y otra vez obstinadamente, porque estos asesinatos son silenciados, caen en el olvido y rara vez reciben justicia.
Que existan personas homofóbicas, lesbofóbicas, misóginas, que exista clasismo y racismo y que se llegue a matar por ello, a torturar por ello, no es algo casual, refleja una dinámica sociocultural que se produce y reproduce en las espacios de poder de la elite económico y política y que tiene efectos en algunos grupos sociales. No solo son asesinos de Daniel los cuatro imputados actualmente por su crimen, sino que también lo son, esos otros, que desde sus estrados de poder una y otra vez dicen y vociferan desde su moral apocalíptica lo que es bueno y lo que es malo, lo que se debe hacer y lo que no. Esos que están en los lugares de la opulencia y civilidad, esos son los que plantean que homosexuales y lesbianas no son normales, son esos los que consideran que las mujeres no somos sujetas autónomas y que por lo tanto, no podemos decidir sobre nuestros cuerpos; son esos, los que nos violentan una y otra vez a través de sus medios de comunicación y a través de sus bufones que se toman las pantallas de televisión.
Nuevamente denunciamos que la clase política y económica, que los medios de comunicación fomentan y propician la discriminación, claro ejemplo de ello es la campaña contra la violencia creada por el SERNAM, llamada “Maricón es el que maltrata a una mujer”, esta campaña tan celebrada por algunos, refuerza la homofobia instalada en la sociedad.
Estados, gobiernos, Iglesias, clases políticas y económicas, son aquellos que nos quieren imponer un orden que tildan y disfrazan de natural, pero hace rato que sabemos que nada es puramente natural. Necesitan que exista sola una forma humana, pero nuestro cuerpos, nuestros deseos pueden ser múltiples, distintos y diversos. Nuestros deseos producen subversión, porque son deseos que se escapan de la opresión y de la subordinación. Deseos de no ser madre, deseos de amar libremente fuera de la heteronorma, deseos de amar sin matrimonio, deseos de amar casualmente sin lazo alguno, deseos de autonomía y libertad, deseos fuera del flujo del consumo, en fin deseos de transformación y cambio.
Ayer y hoy recordamos a todxs aquellas que han sufrido la violencia patriarcal y heteronormativa, y una vez más nos comprometemos a seguir estando en las calles para denunciar, exigir y crear una sociedad justa y libre.
Con Rabia, Rebeldía y Subversión.
Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual, Valparaíso
10/6/2013
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