Como una forma de evitar la intolerancia, relativa a las convivencias de distintos modos de existencia de personas, etnias, culturas, opciones sexuales, religiones y lenguas diversos en las sociedades contemporáneas, se ha acuñado el término de “lo políticamente correcto”, para corregir prácticas y decires demasiado intolerantes o dogmáticos, que no se condicen con la voluntad de profundizar modos de vida amables y democráticas para compartir los espacios y las costumbres ajenas.
Debo reconocer que este enunciado no es para mi ajeno a críticas. En muchos casos sirve para eludir posiciones respecto a contingencias específicas, sin embargo en nuestro país la impunidad de la barbarie con que ciertas personas opinan respecto a problemas sociales graves, le da sentido a su uso como imperativo moral, que posibilite acallar prácticas y lenguas demasiado sueltas, y a educar una cierta mala leche local propia de la prepotencia de nuevo rico, que da cuenta de la radical falta de civilidad, con que una insensible arrogancia se refiere al dolor de los demás.
Este preámbulo va dirigido a comentar dichos emitidos en el programa Tolerancia Cero por dos señores muy intolerantes, que han hecho ahí su tribuna mediática: Sergio Melnick quien con desparpajo se declara “machista” y el Señor Fernando Villegas, quien se burla y alardea ostentosamente de no tomar en cuenta el grave problema social que se ha tipificado con el término de femicidio. Este acertado neologismo refiere a un crimen cometido contra una mujer, sin otro agravante que su condición de género. Fernando Villegas parece desconocer, o no es capaz de evaluar, que el machismo, producto de una alarde fundado en la posesividad y la mayor fuerza física de los hombres, somete a las mujeres a situaciones de violencia sostenida que culminan en asesinato, en situaciones de relaciones de pareja. Quisiera preguntar respecto a las opiniones de estos Señores:
- Qué diríamos si alguien se permitiera decir con la misma liviandad que el Señor Melnick dice, yo soy machista, soy racista, soy antisemita, soy homofóbico y no me importa que maten a judíos ,indios u homosexuales, y que diría usted si más aún esa persona tuviera tribuna televisiva para transmitir impunemente esos conceptos.
- Frente a sujetos de tal liviandad es que el imperativo moral a que obliga lo “políticamente correcto”, se hace necesario como sanción pública a quien no respete los derechos que contribuyen a hacer de las sociedades, sociedades mejores y más igualitarias pero que a juicio del programa Tolerancia Cero parece ser irrelevante.
- O es que el Señor Villegas, necesitaría que a una de sus hijas le sucediera algo parecido a lo que hemos visto los últimos días en los noticieros, respecto a violencia y agresiones a mujeres, para tomar en serio este grave problema social ¿Qué clase de modernidad es la nuestra donde estas cabezas bárbaras enuncian impunemente sus opiniones anticivilizatorias y además posan de críticos y cultos en las tribunas publicas que otorgan los medios de comunicación de masas. Pienso que esta clase de personas no deberían estar en los medios de comunicación masiva, no entregan valores positivos, ni contribuyen a producir comunidad. Ud. Señor villegas y su amigo el Señor Melnick epresentan,con gran precisión, "el Chile que no queremos".
Que otra cosa se puede
Que otra cosa se puede esperar de un tipo derechista, pinochetista y estupido como Melnick???
No me sorprende, como tampoco me sorprendería comenzar a escucharlo proponer medidas como las que a el apoyaba en dictadura.
comentario
Todo está determinado por la forma en la cual entendemos las cosas. Si entendemos que nuestro género es superior al otro, incurriremos en abusos y violaciones.
Lo mismo pasa a nivel de raza, especie, condición social, religión, opcion sexual... en fin, tanta cosas.
Al parecer muchos chilenos piensan que el genero masculino se encuentra por sobre el femenino y por lo mismo hay barra y espacio para comentarios como los de Villegas.