....'Hoy abrazamos a nuestras hermanas chilenas e inmigrantes que han sufrido el embate de un terremoto y tsunami devastadores, con miles de víctimas, daños materiales, fallas en servicios básicos como electricidad y agua potable, escasez de alimentos, colapso de carreteras y sistemas de comunicación, etc. Como ha ocurrido históricamente en emergencias, las mujeres no solo han sido las más afectadas sino también las que asumirán, en medio de la precariedad, la reconstrucción de sus estructuras comunitarias y familiares. ...esta tragedia ha puesto en evidencia las perversiones de un modelo de desarrollo que ha permitido la pauperización creciente de los servicios públicos, en tanto que el mercado se instala avasallando con su poder económico y político, el que, sin embargo, muestra pies de barro: edificios recién construidos hoy en el suelo, compañías de telefonía que no funcionan, tendidos eléctricos que no se reponen, son la mejor muestra de un abuso de poder que se impone sin contrapeso. Y la sociedad chilena, segmentada fuertemente entre privilegiados y marginados, entre sujetos de derechos y excluidos, entre vigilantes y vigilados, entre dominadores y dominados, asiste hoy a una serie de explosiones sociales que los medios se han encargado de estereotipar solo como hechos delictuales, sin profundizar en sus causas estructurales. ...'Con la misma fuerza y rabia, este 8 de Marzo denunciamos que la sociedad y el Estado chileno continúan negando a las mujeres su lugar como sujetas de derechos. Rechazamos la dominación patriarcal, el fundamentalismo moral y la opresión capitalista neoliberal pues, a cualquier costo, quieren perpetuarse en la hegemonía del poder. El control y mercantilización del cuerpo y sexualidad de las mujeres; la explotación de su trabajo reproductivo y productivo; el silenciamiento de sus aportes a la construcción de la sociedad; la negación de su libertad, creatividad y autonomía; la destrucción de sus formas de producción y de su medio ambiente, son solo algunas de las muchas violencias e iniquidades que imponen cotidianamente sobre nuestras vidas.' (extractos de la declaración 8 de marzo.)