“¡Cuidado! El machismo mata” es una advertencia que expresa la relación directa entre la cultura patriarcal y el machismo, con resultado de muerte para tantas mujeres. Una consigna recogida por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres con el fin de despertar conciencias y promover vidas libres de violencia.
Hoy, en su vigésima versión, “¡Cuidado! El machismo mata” vuelve a las calles como mensaje principal, para invitarnos a hacer memoria de la acción sostenida por diversas organizaciones feministas para su elaboración y circulación.
En los orígenes de la campaña en el año 2007, la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres se encontraba en el proceso de concientizar sobre el concepto de femicidio en el país. Recordamos que, a la época, aún no existía legislación al respecto y en medios de comunicación se denominaba a la forma más extrema y cruel de violencia contra las mujeres como “crímenes pasionales”.
Para hacer memoria, entre la década de los noventa y comienzos del nuevo siglo, la Red Latinoamericana contra la Violencia Doméstica y Sexual impulsó a sus organizaciones integrantes a indagar sobre estos hechos violentos con resultado letal para las mujeres. En ese contexto, en que se investiga el fenómeno a través de prensa y expedientes judiciales de asesinatos de mujeres, se comprueba que el femicidio en Chile existe.
La presentación del estudio Femicidio en Chile en el año 2004 fue un hito a nivel nacional: las impactantes imágenes de decenas de zapatos en la calle, con el nombre de las mujeres asesinadas y su relación con el femicida, fue cubierta por diversos medios de prensa escrita y televisión. La dimensión de la intervención hizo evidente que estos crímenes no podían ser hechos aislados, sino consecuencia de una cultura profundamente patriarcal.
En el proceso de dar visibilidad al fenómeno como parte del continuo de violencia que vivimos las mujeres, es que en 2006 la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres decide diseñar una campaña de politización, que establece conexiones entre femicidio, violencia sexual y violencia simbólica, para denunciar su carácter estructural.
La campaña “¡Cuidado! El machismo mata” es lanzada en el año 2007, en una acción coordinada entre las organizaciones y colectivas autónomas que integran la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres. Y lo que se proyectaba como una acción a tres años, terminó por convertirse en una pieza fundamental del hacer red y un material indispensable para el activismo por la erradicación de la violencia en todas sus formas.
En sus veinte años de historia, la campaña “¡Cuidado! El machismo mata” ha contribuido a la identificación de la violencia contra mujeres y niñas en un lenguaje directo y masivo. Señala la matriz cultural en la que se encuentra anclada esta violencia, es decir, valores, costumbres y normas patriarcales que se transmiten de generación en generación a través de las familias tradicionales, los medios de comunicación, las religiones, las instituciones estatales, la educación sexista, y las prácticas simbólicas cotidianas que organizan y estructuran nuestras vidas.
Lamentablemente, las prácticas machistas, sexistas y misóginas persisten, así como las expresiones de odio y discriminación contra disidencias sexogenéricas, el racismo estructural y el colonialismo, entre otras manifestaciones de la violencia.
En el año 2025, se perpetraron 46 femicidios y 2 suicidios femicidas. Asimismo, entre 2024 y 2025 se registró una duplicación de los femicidios frustrados. Hechos que constatan que la violencia contra las mujeres y las niñas no disminuye ni cesa. Y que demuestran, una vez más, que la violencia contra las mujeres es un problema estructural y constituye uno de los pilares del sistema patriarcal y capitalista. Por ello, no es de extrañar que mientras más avanza el feminismo, más agresiva es la reacción machista.
¿Que sería de nosotras y nosotres sin la convicción y perseverancia feminista? Si hoy existen leyes de protección, organismos estatales y programas para la atención de las mujeres es, en gran medida, resultado de la permanente movilización y acción política. Más aún, podemos afirmar que si no fuera por los feminismos, probablemente la violencia seguiría invisibilizada y naturalizada.
El continuo de violencia no es únicamente un continuo de agresiones, sino un continuo de producción de desigualdades y manifestaciones de violencia en nuestras vidas. Lo anterior, es grave en el actual contexto, pues vemos cómo el fascismo recobra fuerza en sus discursos de odio e implanta ideas de superioridad, irrumpiendo en una sociedad que ya presentaba realidades intolerables de desigualdad. Proliferan en la región latinoamericana proyectos orientados a arrasar con pueblos, desarticular organizaciones y desmantelar el Estado: se desfinancian los estamentos públicos y nuestros derechos son cuestionados y relativizados. Todo esto en un contexto mundial en el que avanzan el ecocidio, la vigilancia, el genocidio, el despojo de territorios y las políticas de muerte.
En esta conmemoración, relevamos la porfía feminista y la histórica organización política de mujeres, personas trans, travestis, no binaries, quienes con su permanente acción han contribuido a la desnaturalización de la violencia machista. Seamos una fuerza que convoca a acciones revolucionarias, imagina y construye colectivamente; busquemos las pistas que nos han dejado nuestras ancestras y ancestres; seamos conscientes del trabajo que tenemos que hacer en conjunto.
Es fundamental que se modifiquen las estructuras culturales que producen y reproducen la violencia y que las respuestas no se concentren en sus consecuencias. De lo contrario, el cambio seguirá siendo insuficiente.
Veinte años después, la advertencia mantiene toda su fuerza y urgencia: ¡Cuidado! El machismo mata.
Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres