Hoy, 28 de septiembre, Día por la Despenalización y Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, también conocido como Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro, salimos a las calles para continuar afirmando nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y proyectos de vida.
La lucha por el acceso al aborto y su despenalización ha sido parte de la organización política de las mujeres y los feminismos durante décadas. En Chile, constituye una demanda pendiente y fundamental que ya estaba presente en el Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), desde 1935. Así, nos hemos mantenido acompañando, en alerta y acción frente a ideologías fundamentalistas, moralistas, conservadoras y fascistas que buscan controlarnos, amedrentarnos y criminalizarnos..
Con la irrupción de la ultraderecha en Chile y el mundo, la violencia se agudiza a través de una agenda antiderechos que busca retroceder en cualquier avance respecto a derechos sexuales y reproductivos. Se han presentado proyectos para castigar cualquier forma de acceso al aborto y obstaculizar aún más la ya limitada Ley IVE, a través de la revictimización y la crueldad, sin importarles que más del 80% de niñas y adolescentes que interrumpen su embarazo lo hacen bajo la causal de violación. Sus discursos machistas y misóginos suelen apelar a una supuesta “libertad”, sin embargo excluyen y persiguen a mujeres, niñas y trans diversidades por decidir sobre sus existencias.
Frente a esto y a un gobierno que no comprende ni dimensiona la violencia machista que vivimos, continuamos en articulación y movilización. A fines de julio, miles nos convocamos en distintos territorios con consignas como “Escucha mi decisión” y “Aborto: única causal, mi decisión”, alzando la voz e insistiendo en que abortar es una elección personal.
Es primordial que la sociedad en su conjunto y el Estado respeten nuestra autonomía. El aborto es una práctica que ha existido siempre y seguirá existiendo. Despenalizarlo no obliga a abortar, sin embargo mantenerlo en la criminalización fuerza a llevar a término embarazos en clandestinidad o continuar con ellos pese a no desearlos. Como feministas tenemos la convicción de avanzar hacia una sociedad que entienda que la maternidad debe ser elegida y voluntaria, no una imposición ni un castigo social. Permitiendo así que la crianza de todas las niñeces también sea desde el afecto y el cuidado.
Este 28 de septiembre, fecha de acción internacional por el aborto, que la marea verde desborde nuevamente las calles en diversas latitudes. No subestimen nuestra fuerza e ímpetu. Decidir sobre nuestros cuerpos y horizontes es intransable para garantizar vidas libres de violencia. La única causal para abortar será siempre nuestra decisión.